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La Sagrada Familia, con sus siluetas inconfundibles, es sin duda uno de los monumentos más icónicos de Barcelona, y no hay persona que pase por la ciudad que no la considere visita obligada.

Gaudí dedicó los últimos años de su vida en exclusiva a esta basílica excepcional, cuya primera piedra se colocó el 19 de marzo de 1882.

A día de hoy, 139 años después, todavía no se ha colocado la última, lo cual aumenta aún más si cabe su leyenda, y hace de su construcción un proceso casi tan eterno como las colas de visitantes que se forman a diario a sus pies.

Como todos los monumentos históricos, sus muros esconden mil curiosidades de las cuales hoy os revelaremos una, y es que en la fachada de la Pasión de la Sagrada Familia hay un cuadrado mágico cuyos números suman 33.

Al entrar en la basílica, a la izquierda, se puede ver un cuadrado formado por 16 casillas en las que hay un número en cada una de ellas. Todas sus posibles combinaciones, tanto vertical, como horizontal y diagonal suman siempre 33.

Este cuadrado mágico, de 4 x 4, es diferente a los que ya existían, ya que no cumple las condiciones básicas iniciales de este tipo de figuras, que contienen todos los números del 1 al 16, y  en los que la suma es de 34.
Este en concreto no solo no contiene todos los números, sino que además repite algunos.

Subirachs tomó un cuadrado mágico ya conocido, el que el pintor alemán Alberto Durero representó en el grabado Melancolía I, y lo retocó, repitiendo las cifras 14 y 10 y eliminando el 12 y el 16, para así obtener una suma que diese 33 como resultado, la edad a la que fue ejecutado Jesucristo.

 

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Barcelona: Narrativa transmedia, diseño transversal y cultura intergeneracional